Tiene lugar el segundo sábado de noviembre.
Finalizada la vendimia y el trabajo de elaboración en las bodegas es momento de dar gracias y disfrutar de un día de fiesta. Los encierros son el plato fuerte del día.
Tras la Misa Mayor en el que el pueblo agradece que la recogida del fruto haya terminado sin contratiempos, se sale a las calles a disfrutar de un merecido día de fiesta.
